03 septiembre 2006

Del Asesinato considerado como una de las Bellas Artes


El escritor y polemista inglés Thomas de Quincey (1785-1859) poseía una erudición vasta y excéntrica, fruto del intenso estudio y de la soledad, y su vida fue un ejemplo de entrega total al cultivo del intelecto y de la aplicación del ingenio y del humor a las materias más complejas y profundas. De su enorme influencia baste citar algunos de sus admiradores: Poe, Baudelaire, Lewis Carroll, Dickens, Proust, Chesterton, Virginia Woolf, D.H. Lawrence o Jorge Luis Borges.


"El asesinato, en casos comunes, donde la simpatía está enteramente dirigidas al caso de la persona asesinada, es un incidente de horror tosco y vulgar; y por esta razón, que arroja el interés exclusivamente sobre el natural pero innoble instinto por el cual nos aferramos a la vida; un instinto, el cual, al ser indispensable a la primera ley de auto-preservación, es el mismo en tipo (aunque diferente en grado), entre todas las criaturas vivientes; este instinto, por tanto, a causa de que aniquila todas las distinciones, y degrada la grandeza de los hombres al nivel del “pobre escarabajo que pisamos”, exhibe la naturaleza humana en su más abyecta y humillante actitud. Tal actitud sería poco conveniente a los propósitos del poeta. ¿Qué debe entonces hacer? Debe dirigir el interés sobre el asesino. Nuestra simpatía debe estar con él (por supuesto quiero decir una simpatía de comprensión, una simpatía por la cual penetramos dentro de sus sentimientos, y los entendemos, no una simpatía de piedad o aprobación). En la persona asesinada, toda pelea del pensamiento, todo flujo y reflujo de la pasión y de intención, están sometidos por un pánico irresistible; el miedo al instante de la muerte lo aplasta con su mazo petrificado. Pero en el asesino, un asesino que un poeta admitiría, debe estar latente una gran tormenta de pasión -celos, ambición, venganza, odio--que creará un infierno en él; y dentro de este infierno nosotros miraremos. "

4 comentarios:

Senses & Nonsenses dijo...

interesante post. no sé por qué, pero siempre nos atrae más la imagen del asesino.

Oulanem dijo...

"...poseía una erudición vasta y excéntrica, fruto del intenso estudio y de la soledad..."

...Y del opio, que también le daba frecuentemente, eh? :D

Interesantísimo post, camarada.

Caronte dijo...

sí, el lado oscuro siempre es más atractivo, que se lo digan a anakin skywalker ;). Saludos.

PD:efectivamente, también le daba tela al opio, y hasta que nació la reina madre era el mayor bebedor de whiskey del mundo

Quijote dijo...

cuando el telon se cerrado, cuando el crimen fue cometido y los golpes a la puerta retumban a lo lejos nos decimos que solo era un mal sueño y felices vemos como la luz de la aurora exalta las viejas normas de cada dia. La tragedias tiene esa virtud de mostrarnos lo más terrible del mundo y la dicha de que somos espectadores ajenos.

los invito a mi blog que recientemente hice espejovirtual.blogspot.com