14 enero 2007

Anaïs Nin




Se cumplen treinta años del fallecimiento de la escritora Anaïs Nin, quien revolucionó la literatura erótica en el siglo XX, sobre todo con sus diarios, escritos a lo largo de toda su vida(en total suman unas quince mil páginas) y publicados íntegramente sólo tras su muerte y la de su marido Hugo. Hija de un pianista español y una bailarina danesa, pasó su infacia y adolescencia entre Barcelona, París, Nueva York y La Habana (de ahí que en Estados Unidos la consideraran una escritora francesa y en Francia una escritora norteamericana). Tras su boda con el banquero Hugo Guiler se establece en Louveciennes, localidad cercana a París, y tras la publicación de su primera obra, un ensayo sobre D.H. Lawrence entra en contacto con algunos intelectuales y escritores de la capital francesa, entre ellos Henry Miller, con quien mantendría una larga correspondencia hasta el final de sus días, además de ser camaradas, amantes e incluso "compañeros artísticos", de hecho su primera colaboración se produjo al recibir Miller una oferta de un coleccionista de libros que le solicitaba relatos eróticos, que eran pagados a dólar la página; Henry Miller reunía a sus amigos y le contaban historias, reales o inventadas, que entregar al coleccionista y conseguir sobreponerse de sus continuaspenurias económicas. Estos relatos, publicados en el volumen "Delta de Venus", acabaron por desagradar a Anaïs, pues el coleccionista insistía en pedir "menos análisis, menos filosofía, menos poesía", exigía descripciones físicas...y esto también provocó airadas cartas de su "protegida":

"Querido coleccionista: Le odiamos. La sexualidad pierde su fuerza y su magia cuando se hace explícita, automática, exagerada, cuando se convierte en una obsesión mecánica. Llega a ser aburrida. Usted nos ha enseñado mejor que nadie lo erróneo que es no combinarla con la emoción, la sed, el deseo, la lujuria, los antojos, los caprichos, los lazos personales, las relaciones más profundas, que cambian su color, su sabor, sus ritmos y sus intensidades. No sabe usted lo que se pierde con su análisis microscópico de la actividad sexual y la exclusión de todo lo demás, sin el combustible que la enciende: lo intelectual, lo imaginativo, lo romántico, lo emotivo. Es todo esto lo que da a la sexualidad sus sorprendentes texturas, sus sutiles transformaciones, sus elementos afrodisiacos. Usted reduce el mundo de sus sensaciones. Lo está marchitando, lo hace pasar sed, lo deja sin sangre... No hay dos pieles que tengan la misma textura, nunca hay la misma luz, ni la misma temperatura ni las mismas sombras, ni tampoco el mismo gesto; porque el amante, cuando está encendido por un verdadero amor, puede recorrer la interminable historia de tantos siglos de cuentos de amor. Una enorme gama, enormes cambios de época, variaciones de madurez e inocencia, perversidad y arte, animales graciosos y naturales."

En París también conoce a Antonin Artaud, a OttoRank, alumno de Sigmun Freud, con quien comienza a estudiar psicoanálisis y con quien mantiene una relación amorosa, mientras tanto sigue escribiendo relatos y continúa plasmando en los diarios (en Francia o en su regreso a Estados Unidos) sus reflexiones, sentimientos y encuentros, desde Rafael Alberti hasta Salvador Dalí, Julio Cortázar o André Breton .

"Vino André Bretón. Hablamos de la hipnosis y de todos los escritores que nos parecen clarividentes o proféticos. Todavía pienso a veces que es un científico más que un poeta del inconsciente, que es más capaz de analizar que de sentir, pero es cierto que es penetrante, lúcido y creativo en cada palabra que pronuncia. Desde luego, cuando escribe es un poeta, y además un poeta de gran fuerza. Es posible que al verse obligado a teorizar, a enseñar y a definir un grupo y unas obras, se haya hecho más dogmático. Para mí, el surrealismo tiene un significado más amplio, abarca más cosas que para él."

También hace de mecenas de Henry Miller, a quien apoya incansablemente en la redacción de "Trópico de Cáncer" e inicia una relación amorosa con la bailarina June Mansfield, segunda esposa de Miller, trío que se vio reflejado en la pelicula "Henry y June", de Philip Kaufman, el mismo director de "La insoportable levedad del ser" y de "Quills". Os dejo con mi escena favorita de la película:


Anaïs y June (María de Medeiros y Uma Thurman), pasando la ITV

En toda su obra se encuentra la pasión por el arte y por la vida, sus relatos mezclan unas descripciones sencillas y directas con situaciones oníricas, a veces con ciertos toques de surrealismo, y una visión de la sexualidad muy adelantada a su época, libre de cualquier tipo de prejuicios; como con todos los artistas verdaderos, la mejor forma de conocerla es acercarnos a su obra (tampoco quiero enrollarme mucho), de lo que he leido de ella recomendaría, de los diarios, "Incesto" ( también tuvo una relación amorosa con su padre) y "Henry & June", y de los relatos, el volumen "Pájaros de fuego".

"Cuando quedas atrapado en la destrucción, debes abrir una puerta a la creación. Sólo me importa mi propio juicio. Soy lo que soy ."

7 comentarios:

Caminante (El chico que camina) dijo...

Tengo a Anaïs Nin en mi lista de pendientes. Lo que escribes me hace tener más ganas de leerla.

Y la frase del final genial, añadida a la colección de grandes citas.

Senses & Nonsenses dijo...

sólo conozco de Anaïs Nin lo que pudimos ver en 'Henry&June' de nuestra adorada Uma. no he leído nada de ella pero me encanta el texto al coleccionista, jajaja, le odiamos...

una gozada leer el post con la música de massive attack de fondo.
un abrazo.

Lynnsinhill dijo...

Sí, ví la película, aunque no he leído nada de ella, sí de HENRY MILLER. Ya sabes... lo típico, los trópicos, además de Primavera negra y sexus o nexus, no sé. Los libros de Miller se confunden porque la temática es la misma: él.
Me ha gustado tu texto, es pura documentación sobre Anais Nim. Tengo que leerla, lo sé.

Hoy me has convencido, avanti con el concurso.

erizo dijo...

Me encanta esa canción, hace tiempo me la ponía muchas noches,cuando aún dormía a esas horas, porque te transporta a otro mundo. Me parece sublime.

A ella no la conozco, a ver si me pasas algo.

Y bueno, en cuanto a la ITV... sin comentarios. Dejémoslo así ;)

Un beso.

Anónimo dijo...

Llevo un rato navegando por la red buscando información de un libro de Anaïs Nin, y he llegado a tu blog.

Alguien sabría decirme si es posible encontrar Delta de Venus?

Gracias!

El Toro de Barro dijo...

Buscaba cartas de Anain para mi espacio, y me he encontrado con esta auténtica joya, inesperada y tuya, en la que he empleado lo que me quedaba de tarde, prendido de un extraño y sinuoso placer ...
Un fuerte abrazo

Capri c'est fini dijo...

¿Puedes creer que me he leído Henry y June y no he visto la película? Y eso que me apasionan Uma y Maria, por seperado y juntas mucho más. El estilo de Nin era muy peculiar, muy interesante, no me extraña que se llevara tan bien con Miller, porque escribe similar. Gracias por tu opinión sobre Fuego e Incesto, que estoy deseando leer. Un abrazo.